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Pago de cuotas de la Comunidad: ¿qué propietarios no están obligados?

No obligados al pago de la cuota de la comunidad

El pago de las cuotas de comunidad es, sin duda, una de las cuestiones principales a tener en cuenta en el día a día de una Comunidad de vecinos, pues permite sostener los distintos servicios y gastos a los que debe hacer frente dicha Comunidad. Así lo establece el artículo 9.f) de la Ley de Propiedad Horizontal:

Son obligaciones de cada propietario:

(...)Contribuir, con arreglo a su respectiva cuota de participación, a la dotación del fondo de reserva que existirá en la comunidad de propietarios para atender las obras de conservación, de reparación y de rehabilitación de la finca, así como la realización de las obras de accesibilidad recogidas en el artículo Diez.1.b) de esta Ley.

Sin embargo, pueden darse casos donde un propietario no está obligado a realizar tales pagos. ¿En qué supuestos? Vamos a verlo a continuación.

Exenciones al pago de la comunidad

Para eximir a un propietario del pago de las cuotas será indispensable que dicha exoneración aparezca reflejada bien el Título Constitutivo de la Comunidad o bien en los Estatutos de la misma. 

Así lo avala la jurisprudencia, pues considera que las cláusulas de exoneración deben interpretarse de manera restrictiva; esto quiere decir que la exoneración debe poder extraerse de forma literal, no valiendo las interpretaciones que hagan libremente los propietarios u otras personas. Por lo tanto, si un propietario no puede alegar alguna causa expresa que aparezca recogida en los casos que hemos señalado, no podrá eximirse del pago de las cuotas correspondientes.

También debemos tener en cuenta que el hecho de no utilizar un servicio comunitario (como una piscina, pistas deportivas, etc), o por tener un local cerrado, no darán derecho a dejar de pagar las cuotas, a menos que así se establezca en los Estatutos. Solo podrá hacerlo en determinados supuestos, como los ejemplos que señalamos:

Un ejemplo de exoneración de cuotas podría darse cuando en los Estatutos exista una exoneración genérica de gastos, que afecten a locales o propiedades, basándose en la ausencia de uso de un servicio. Un ejemplo sería un ascensor. Según una sentencia del Tribunal Supremo, de 4 de octubre de 2017, las exenciones genéricas de gastos que afectan a determinados locales, contenidos en las cláusulas estatutarias, con apoyo en el no uso del servicio, comprenden tanto los gastos ordinarios como los extraordinarios. Por lo tanto, en este tipo de casos, estaríamos eximidos de abonar tanto los gastos ordinarios como los que tengan carácter extraordinario.

Otro ejemplo podemos encontrarlo en los locales comerciales y bajos, los cuales tengan una entrada exterior desde la calle. Estos locales pueden tener una exoneración en las cuotas tanto ordinarios como extraordinarias referentes al uso y mantenimiento de ascensores, piscinas u otros servicios. Todo ello, como decimos, deberá aparecer expresamente señalado.

En algunos casos podemos encontrarnos con que uno o varios vecinos son deudores, es decir, no han pagado las cuotas que les corresponden y no tienen, en principio, ninguna causa que les exonere para ello. Es por eso que conviene estar bien informado de las obligaciones y derechos que tenemos como propietarios, para cumplir en todo momento con lo que señala la legislación vigente.

Así pues, como en otros artículos previos, recomendamos que cualquier duda que se tenga se ponga en manos de un Administrador de Fincas, pues será quien pueda orientarnos a través de sus conocimientos profesionales en la materia. 

Si este fuera su caso, recuerde que puede ponerse en contacto con nuestro Despacho de Zaragoza, donde le orientaremos de forma completamente personalizada. Para ello, solo tiene que concertar una cita llamando por teléfono o a través de nuestra web.

 

Ruidos en la Comunidad: guía básica
Problemas de ruidos en la Comunidad de vecinos

Los ruidos, además de ser molestos, pueden desembocar también en una merma de la calidad de vida de quienes se ven afectados por ellos. Es por eso que este tema es uno de los más recurrentes entre las Comunidades de vecinos, que buscan poner fin al problema lo antes posible. 

¿Cómo actuar en el caso de que un vecino produzca ruidos molestos?

A continuación vamos a analizar qué podemos hacer si nos encontramos con un vecino excesivamente ruidoso o molesto

Debemos saber que existen tres formas de plantear un problema de convivencia derivado de los ruidos de uno o varios vecinos:
  • Vía amistosa. Esta sería, sin duda, la primera opción a tener en cuenta. Consistiría en dialogar, de forma razonada, con el vecino causante del ruido. En algunos casos, exponer nuestros argumentos y hacer ver a la otra persona los problemas que está causando puede hacerle ponerse en nuestro lugar y recapacitar sobre la situación. 
  • A través del Presidente de la Comunidad y del correspondiente Administrador de Fincas. Como sabemos, el paso anterior no siempre es suficiente: es momento entonces de elevar la situación al Presidente y a nuestro Administrador de Fincas, los cuales podrán presentar una queja de tipo formal ante el vecino que causa el ruido, entregándole por escrito un requerimiento para que cese en su conducta. 
  • Vía judicial. Si los pasos anteriores tampoco surten ningún efecto, se podrá convocar una Junta y presentar una demanda ante los Tribunales, a través de la llamada acción de cesación de actividades molestas. En caso de estimarse la demanda el Juzgado podrá imponer diversas medidas, tales como la cesación total de la actividad, la indemnización de daños y perjuicios, y la privación al dueño u ocupante del piso del uso de la propiedad, por un plazo máximo de 3 años. 
Es importante saber también que la normativa sobre ruidos es distinta en cada Comunidad Autónoma e incluso puede variar de un municipio a otro. 

Normativa sobre ruidos en Zaragoza

Si bien existe determinada legislación de ámbito estatal (como la Ley 37/2003, del Ruido, y la Ley de Propiedad Horizontal), también encontramos, como decimos, otro tipo de normativas. 

Será muy importante informarse de qué límite y restricciones se aplican en nuestro caso concreto. Por ejemplo, en Zaragoza, deberemos acudir a la Ordenanza para la protección contra Ruidos y Vibraciones en el término municipal de Zaragoza. 

Esta normativa diferencia claramente en dos tramos horarios, diurno y nocturno.

• En el tramo diurno, que abarca desde las 8 de la mañana a las 10 de la noche, no se podrán superar los 40 decibelios en las piezas habitables (dormitorios y salas de estar, principalmente) y 45 en pasillos, aseos y cocinas.
 • En el tramo nocturno, que abarca desde las 10 de la noche hasta las 8 de la mañana, no se podrán superar los 27 decibelios en piezas habitables y los 30 en pasillos, aseos y cocinas

Los Administradores de Fincas prestamos una importante labor en casos relacionados con ruidos y molestias en la Comunidad, pues además de hacer las funciones de mediación entre vecinos, también podemos presentar un escrito formal cuando sea necesario. 

Si, posteriormente, hiciera falta acudir a los Tribunales, también le asesoraremos jurídicamente sobre la materia y le explicaremos cómo se desarrollará el proceso, además de resolver las dudas que vayan surgiendo. 

Le invitamos a ponerse en contacto con nosotros si necesita ayuda con esta u otras cuestiones relacionadas con la Administración de Fincas, no dude en ponerse en contacto con nosotros. 

Nuestro equipo, altamente cualificado y con amplia experiencia, podrá dar respuesta a las cuestiones que usted y su Comunidad nos planteen. 

Solo tiene que llamar por teléfono o visitar nuestra web, donde podrá encontrar también más información. Deseamos que nuestros servicios sean de su agrado.
Vecinos con perros: ¿qué actividades están permitidas?

Tenencia de mascotas en la comunidad de vecinos

Un tema bastante recurrente en el ámbito de las Comunidades de Vecinos son las dudas relativas a los propietarios que tienen mascotas, generalmente perros. En algunos casos pueden producirse situaciones incómodas, por ejemplo si el animal ladra mucho o se producen desperfectos en las zonas comunes del edificio. Vamos a ver, por tanto, qué establece la Ley con respecto a esta cuestión.

¿Se puede prohibir tener mascotas en una vivienda?

En primer debemos tener en cuenta que sólo existe un supuesto en que se podrá prohibir la tenencia de mascotas en una vivienda: es el caso de los pisos de alquiler, si los propietarios así lo deciden. 

Fuera de este caso no será posible prohibirlo, incluso aunque los Estatutos de la Comunidad así lo dispusieran. Lo que sí pueden hacer los Estatutos es incluir normas específicas con respecto a la convivencia de mascotas en el edificio, como por ejemplo, limitar el uso de zonas comunes (patio, ascensor, acceso, etc).

Una vez tenemos en cuenta estas consideraciones previas, debemos saber que la Ley de Propiedad Horizontal, en su artículo 7.2, indica lo siguiente:

Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

El presidente de la comunidad, a iniciativa propia o de cualquiera de los propietarios u ocupantes, requerirá a quien realice las actividades prohibidas por este apartado la inmediata cesación de las mismas, bajo apercibimiento de iniciar las acciones judiciales procedentes.

Si el infractor persistiere en su conducta el Presidente, previa autorización de la Junta de propietarios, debidamente convocada al efecto, podrá entablar contra él acción de cesación que, en lo no previsto expresamente por este artículo, se sustanciará a través del juicio ordinario.

Podemos comprobar que, aunque no se menciona de forma específica la tenencia de animales por parte de algún propietario en las Comunidades de Vecinos, sí podemos entender incluida dicha situación en el artículo anterior, en la medida en que suponga una actividad de tipo molesto, insalubre, nocivo, peligroso o ilícito. Son los casos en que un animal ladra mucho, en horario nocturno, o si se producen situaciones insalubres o peligrosas con el animal, etc.

¿Qué hacer en caso de que una mascota genere molestias en la comunidad?

La Ley señala que se deberá acudir, en primer lugar, al presidente de la Comunidad. En este punto es donde también podemos intervenir los Administradores de Fincas, resolviendo las dudas legales que puedan surgir, mediando entre los vecinos y, como decíamos, requiriendo al vecino infractor para que ponga fin a su conducta.

Cuando este requerimiento no es suficiente y el dueño del animal continúa con su conducta, es posible acudir a los Tribunales mediante un juicio ordinario. En caso de que exista un incumplimiento de la Ley y sea declarado por un Juez, el vecino infractor podría recibir la prohibición de tener mascotas en su domicilio.

Nosotros recomendamos que, ante la duda sobre cómo actuar, se acuda a un Administrador de Fincas, el cual estará especializado en la materia y podrá orientarnos de la mejor forma posible. 

Nuestro Despacho cuenta con profesionales colegiados, los cuales tienen amplia experiencia en la resolución de todo tipo de conflictos en Comunidades de Vecinos, así como en el asesoramiento antes las cuestiones legales que puedan surgir. 

Por eso le recordamos que puede ponerse en contacto con nosotros si necesita que estudiemos su caso con más detalle; para ello, solo tiene que llamar por teléfono o contactar a través de nuestra web. Le atenderemos lo antes posible y de forma totalmente personalizada, adaptándonos a su situación particular.

Gastos de la Comunidad en caso de divorcio: ¿quién debe costearlos?

Gastos de comunidad en caso de divorcio

La vida en una Comunidad de propietarios puede suscitar diversas dudas legales a lo largo del tiempo. Por otro lado, tampoco cabe duda de que un divorcio presenta también numerosas cuestiones que deben resolverse. Así pues, si tenemos en cuenta ambos ámbitos, podemos plantearnos qué ocurre con el pago de los gastos de Comunidad en caso de los cónyuges vayan a divorciarse. Vamos a verlo con detalle en el siguiente artículo.

En primer lugar deberemos tener en cuenta si nos referimos a gastos de carácter ordinario o gastos de carácter extraordinario (derramas). Habitualmente, las discrepancias entre ambas partes vienen por el pago del primer supuesto, es decir, por las cuotas mensuales que se deben abonar a la Comunidad.

¿Quién debe pagar los gastos de comunidad?

Según la Ley de Propiedad Horizontal podemos extraer que, en principio, los dos cónyuges deben responder de las deudas de la Comunidad de forma conjunta. Así lo reafirma el Tribunal Supremo, amparándose en el artículo 9.1.e de dicha Ley. En este sentido podemos citar la sentencia de 25 de septiembre de 2014, seguida por otras posteriores, como la de 27 de junio de 2018. En este último caso, el Tribunal Supremo expresó lo siguiente:

Salvo previsión expresa en contrario en la sentencia que fija las medidas definitivas, los gastos de comunidad correspondientes a la vivienda familiar han de ser a cargo de la sociedad de gananciales cuando sea titular de la misma con independencia de a quien se haya atribuido el uso tras la ruptura matrimonial.

Por lo tanto, el reparto de gastos entre ambos cónyuges es así con independencia de a qué cónyuge se le atribuya el uso de la vivienda, siempre que estemos ante un bien de carácter ganancial. Es decir, puede darse el caso de que un cónyuge ya no viva en la vivienda tras el divorcio pero que, aún así, deba responder conjuntamente de los pagos a la Comunidad, pues sigue siendo copropietario del inmueble. 

No obstante a lo dicho, el Juez que conozca del divorcio también puede acordar en la sentencia que los gastos ordinarios sean abonados por el cónyuge al que se le atribuya la vivienda, de forma que si no los pagase, el otro cónyuge pueda reclamarle el pago de dichas cantidades. Así que, en definitiva, será muy importante tener en cuenta lo que se establezca específicamente en la sentencia de divorcio, a fin de conocer cómo ha resuelto el Juez esta cuestión en el caso concreto.

En conclusión:

  • De forma general, si la vivienda es ganancial, la Ley y la Jurisprudencia indican que los gastos ordinarios de la Comunidad serán abonados por ambos copropietarios.
  • No obstante el Juez, en su sentencia de divorcio, puede determinar que dicho pago deba asumirlo únicamente el cónyuge al que se le atribuya la vivienda.

En caso de dudas con el tema, es conveniente consultar con el abogado que asista a los cónyuges durante el proceso de divorcio. De forma paralela, también será recomendable asesorarnos por medio del Administrador que esté al cargo de la Comunidad, tanto para resolver las dudas que tengamos como para comunicarle los cambios que vayan a afectar al pago y obligaciones de los propietarios.

Teniendo en cuenta todo lo dicho, le recordamos que nuestro Despacho de administradores de fincas de Zaragoza se encuentra disponible para todas las cuestiones que necesite plantearnos en el ámbito de la Administración de Fincas. 

Contamos con profesionales experimentados que le ayudarán de forma personalizada, estudiando el caso concreto. Si desea hacernos una consulta, solo tiene que llamar por teléfono o solicitar cita a través de nuestra web. Le responderemos con la máxima rapidez y eficacia posible.

Junta de Propietarios: cuestiones a tener en cuenta

Uno de los principales acontecimientos que rigen la vida principal de la Comunidad de propietarios es la celebración de una Junta. Aunque la cuestión pueda parecer poco trascendental, lo  cierto es que hay varios aspectos importantes que deberemos saber para así actuar conforme indica la Ley y, de esta forma, evitar posibles irregularidades. Vamos a analizar con más detalle cuáles serían esos aspectos a tener en cuenta de forma previa.

Requisitos para la celebración de la Junta de Propietarios

Pasos para celebrar una Junta de Propietarios

El primer paso para celebrar la Junta será elaborar un orden del día con los asuntos que se van a tratar; dichos asuntos estarán incluidos dentro del documento de citación. El documento puede exponerse de forma pública en algún lugar común de la Comunidad, aunque lo recomendable es que se envíe de forma individual al domicilio de de cada propietario. De esta cuestión suele encargarse el Administrador de Fincas, quien realizará el citado documento y se asegurará de hacerlo llegar a los propietarios.

Una vez hecho esto, el siguiente punto importante es controlar la asistencia y participación de los propietarios. Recordemos que solo puede existir una persona en representación de una vivienda.  En este sentido, recomendamos comprobar la identidad de los asistentes y tomar nota de la misma. De este modo, evitaremos errores o reclamaciones posteriores.

A la hora de celebrar la Junta propiamente dicha, reiteramos que los temas a tratar y debatir serán los que se hubiera especificado en el orden del día, de forma que no podrán votarse asuntos que no estuvieran originalmente previstos

Mayoría necesaria para la aprobación de acuerdos

En referencia a los asuntos a tratar en la junta, uno de los aspectos clave es conocer cuál es la mayoría necesaria para aprobar válidamente los mismos. Una vez más, el papel del Administrador es importante llegados a este punto, pues podrá informarnos adecuadamente de ello y resolver las dudas que surjan ya que las mayorías necesarias y requisitos para la adopción de acuerdos son variables en función del asunto sobre el que se deba tratar.

Tras la celebración de la Junta, que puede ser más o menos extensa en función del número de propietarios y de los asuntos que se hayan tenido que tratar, se producirá la elaboración del Acta, que después será enviada a los propietarios. Conviene que esta redacción se haga de forma clara y concisa, indicando las circunstancias que señala el artículo 19.2 de la Ley de Propiedad Horizontal:

  • La fecha y el lugar de celebración.
  • El autor de la convocatoria y, en su caso, los propietarios que la hubiesen promovido.
  • Su carácter ordinario o extraordinario y la indicación sobre su celebración en primera o segunda convocatoria.
  • Relación de todos los asistentes y sus respectivos cargos, así como de los propietarios representados, con indicación, en todo caso, de sus cuotas de participación.
  • El orden del día de la reunión.
  • Los acuerdos adoptados, con indicación, en caso de que ello fuera relevante para la validez del acuerdo, de los nombres de los propietarios que hubieren votado a favor y en contra de los mismos, así como de las cuotas de participación que respectivamente representen.

Los acuerdos serán aplicables desde el momento de su adopción, salvando el hecho de que hubiera impugnaciones por parte del propietario o propietarios que lo considerasen oportuno. En ese caso, será el Administrador quien nos indique cuál será el procedimiento a seguir.

Finalmente, las Actas de todas las reuniones que se hayan ido celebrando quedarán recogidas en el Libro de Actas. Dicho Libro es obligatorio para todas las Comunidades y deberá estar adecuadamente legalizado, tal como señala el artículo 19.1 de la Ley de Propiedad Horizontal: Los acuerdos de la Junta de propietarios se reflejarán en un libro de actas diligenciado por el Registrador de la Propiedad en la forma que reglamentariamente se disponga.

En caso de que existiera algún problema (Libro sin legalizar, hojas que hubieran desaparecido, etc) sería conveniente consultar a nuestro Administrador, que nos ayudará a gestionar las incidencias.

Como vemos, la realización de una Junta de vecinos es un aspecto que, pese a ser cotidiano, incluye diversos supuestos y formalidades que se deben respetar. 

En la práctica, la mayoría de Comunidades suelen recurrir a los Administradores para que les asistamos con este asunto, pues de esta forma se agiliza el procedimiento y se pueden resolver dudas, cuando las haya. 

Por eso, le recordamos que nuestro Despacho de Administradores de Fincas de Zaragoza, se encuentra siempre disponible para cualquier consulta que quiera hacernos llegar. Si lo desea, puede solicitar cita previa con nosotros por teléfono o a través de internet, y le daremos respuesta de forma totalmente personalizada.

Transformación de una vivienda en local comercial
Transformar una vivienda en un local comercial
A menudo nos encontramos con que ciertos edificios y Comunidades de propietarios poseen locales comerciales
En algunos casos, esta floreciente situación está relacionada con la crisis económica, ya que muchas personas desean emprender su propio negocio, o ampliar uno ya existente. 

Un supuesto muy común en el que se da esta situación es en el de los trabajadores autónomos o pequeños empresarios. 
Como es lógico, esta situación afecta directamente a la Comunidad, ya que la actividad comercial se va a desarrollar directamente en el propio edificio, con las molestias que esto pueda causar. 

Por eso es frecuente que los Administradores de Fincas debamos responder a la duda de si es necesario el permiso de la Comunidad para autorizar el cambio de una vivienda a local comercial.

Requisitos para transformar una vivienda en un local comercial

Vamos a analizar dicha cuestión. 
Debemos partir de que la transformación de una vivienda en un local comercial deberá seguir una serie de pasos a nivel legal y administrativo:

• El inmueble deberá estar dado de alta en el Registro de la Propiedad. 
• Asimismo, si queremos desarrollar dicha actividad, también deberemos solicitar el correspondiente permiso al Ayuntamiento. Hay que tener en cuenta que la normativa urbanística puede impedir que se lleve a cabo dicha transformación, si esta no fuera viable. En la gran mayoría de los casos necesitaremos una licencia municipal de cambio de uso para hacer la transformación. Por eso, como decimos, deberemos informarnos de los requisitos legales que establece nuestro municipio, pues pueden variar entre Comunidades Autónomas e incluso de un municipio a otro.
• Tendremos que darnos de alta en el Impuesto de Actividades Económicas, así como en Hacienda, y realizar los trámites pertinentes en la Seguridad Social. 

¿Es necesario contar con el acuerdo de la Junta de Propietarios? 

Una vez hemos explicado las cuestiones jurídico-administrativas más importantes, vamos a volver a la pregunta que hemos planteado: 

En primer lugar deberemos acudir a los Estatutos de la Comunidad, pues estos podrían establecer algún tipo de prohibición en este sentido. 

Tanto la jurisprudencia española como la Dirección General del Registro y el Notariado se han pronunciado a este respecto estableciendo que, efectivamente, es posible establecer limitaciones o prohibiciones, si atienden al interés general de la Comunidad. 

Como ejemplo de ello podemos citar las sentencias del Tribunal Supremo, de 12 de septiembre de 2013 y de 3 de diciembre de 2014, así como la Resolución de la Dirección General del Registro y el Notariado, de 18 de abril de 2017. 

Aunque los Estatutos no establezcan ninguna prohibición también existen casos en que, no obstante, será necesario un acuerdo de de la Comunidad de Propietarios
Esto ocurre cuando el cambio de vivienda a local comercial va a alterar un elemento común del edificio, como por ejemplo la fachada, o la apertura de nuevas puertas en zonas comunes. 

Pero ¿Qué se considera un elemento común?

El Código Civil establece, en su artículo 396, una lista indicativa de elementos que se consideran comunes en el régimen de Propiedad Horizontal. 

Resultará muy útil acudir a este artículo, si tenemos alguna duda sobre cuáles son los elementos comunes y los privativos de la Comunidad. 

Otro supuesto en que será necesario el acuerdo de la Comunidad es cuando se modifican las cuotas de participación en la Comunidad de alguno o todos los elementos privativos que existen en la misma. 

En estos casos, aunque no exista una prohibición expresa al respecto, será necesario que el resto de miembros de la Comunidad estén de acuerdo y autoricen el cambio

Contacte con nuestros administradores de fincas

Como vemos, se trata de una cuestión que puede presentar cierta complejidad, por lo que es conveniente estudiarla con calma y con el asesoramiento de un profesional, de forma que así podamos asegurarnos de cumplir con todos los requisitos que exige la Ley. 

Por otro lado, si surgen dudas por cualquiera de las partes involucradas, también será más sencillo responderlas. 

Por eso queremos recordar que nuestro Despacho de Administración de Fincas de Zaragoza se encuentra disponible en todo momento para asistir a todas aquellas Comunidades que lo precisen. 

Solo tiene que contactar con nosotros, explicarnos cuál es su caso y nuestro equipo de expertos se encargará de estudiar su consulta de forma totalmente personalizada. Como siempre, garantizamos la máxima profesionalidad y confidencialidad en el tratamiento de sus datos.
Las obras en las comunidades de propietarios
Obras en comunidades de vecinos
Tarde o temprano, en todas las Comunidades de Vecinos, será preciso afrontar una serie de obras, en algunos casos, necesarias para el mantenimiento de las instalaciones comunes, y, en otros, de mejora de dichas instalaciones o servicios.

En este artículo hablaremos de todas aquellas que corresponden a la Comunidad, ya que las obras que se realizan en un domicilio particular, tienen un tratamiento diferente.

¿Qué tipo de obras se pueden realizar en las Comunidades de propietarios?

Cuando hablamos de obras en la comunidad, podemos distinguir entre dos tipos básicos: obras de conservación y obras de mejora.

Obras de conservación en la comunidad

Las obras de conservación son aquellas necesarias para el adecuado sostenimiento y conservación del inmueble, en cuanto a su infraestructura, seguridad o accesibilidad. Es decir, son obras imprescindibles para mantener las instalaciones comunes en perfecto estado. Asimismo, este tipo de obras podemos clasificarlas según su naturaleza, como son:

  • Obras de conservación: son las necesarias para que los elementos comunes del edificio no se degraden.
  • Obras de reparación: son obras que es preciso realizar para arreglar algún desperfecto que ya se ha producido, o solucionar una avería.
  • Obras de rehabilitación: con las modificaciones de las distintas normativas de propiedad horizontal, puede ser necesario que la comunidad de propietarios deba emprender obras que permitan que el edificio se adecúe a estos cambios normativos. Un ejemplo sería por ejemplo las obras necesarias para cumplir con la normativa en cuanto a accesibilidad o seguridad del edificio.

Obras de mejora en la comunidad

Las obras de mejora serían aquellas cuya realización no es obligatoria, ya que su no realización no compromete la habitabilidad, seguridad o accesibilidad del edificio.

Se trata de obras que pueden, por ejemplo, proporcionar nuevas instalaciones o servicios.

¿Cómo se acuerda la realización de una obra? ¿Cuál es la mayoría necesaria?

Es importante saber ante qué tipo de obras nos encontramos ya que, dependiendo de ello, para empezar, sabremos si son obras de obligada realización o no.

Además, el proceso para su aprobación difiere de forma notable:

En el caso de las obras de conservación, su realización será obligatoria, ya que afecta a la habitabilidad, seguridad y accesibilidad del inmueble. La aprobación de las obras de mejora requiere del voto favorable de la mayoría simple de los propietarios representados en la Junta de Vecinos, siempre y cuando estos representen más de la mitad del valor de las cuotas de participación.

Por el contrario, para la aprobación de las obras de mejora, es preciso contar con el voto favorable de las tres quintas partes de los propietarios reunidos, que deberán representar además las tres quintas partes del valor de las cuotas de participación.

Al respecto de este tipo de obras de mejora, debemos además tener en cuenta que, si la cuota para llevar a cabo esas obras es superior a tres mensualidades ordinarias, el propietario que no esté conforme no estará obligado a pagarlas.

El proceso de planteamiento y aprobación de obras es uno de los asuntos más complejos que deben tratarse en el día a día de las comunidades de vecinos, por lo que, más que nunca, es necesario el asesoramiento profesional por parte de un Administrador de fincas que pueda ayudar a la Comunidad a la adopción de una serie de acuerdos, así como informarles de sus obligaciones legales.

Por eso, en nuestro despacho de Zaragoza, dispone de profesionales con una amplia experiencia en la gestión de comunidades. Ante cualquier consulta, no dude en llamarnos.

 

 



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