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Convivencia entre vecinos: ¿cómo la regula la Ley?

Convivencia entre vecinos: ¿cómo la regula la Ley?

Todos hemos tenido alguna vez (o hemos escuchado casos) un vecino que hace más ruido del que nos gustaría, o bien que realiza actividades molestas. ¿Qué opciones tenemos en estos casos?

Nuestro equipo de Administradores de Fincas de Zaragoza despeja las incógnitas.


La Ley de Propiedad Horizontal es la que proporciona un marco para regular estas cuestiones, por lo que podremos acudir a ella si tenemos dudas sobre el tema.

Así, en su artículo 9, esta Ley señala las obligaciones del propietario de la vivienda:

 "Son obligaciones de cada propietario:
 • Respetar las instalaciones generales de la comunidad y demás elementos comunes, ya sean de uso general o privativo de cualquiera de los propietarios, estén o no incluidos en su piso o local, haciendo un uso adecuado de los mismos y evitando en todo momento que se causen daños o desperfectos.

 • Mantener en buen estado de conservación su propio piso o local e instalaciones privativas, en términos que no perjudiquen a la comunidad o a los otros propietarios, resarciendo los daños que ocasione por su descuido o el de las personas por quienes deba responder.

 • Consentir en su vivienda o local las reparaciones que exija el servicio del inmueble y permitir en él las servidumbres imprescindibles requeridas para la realización de obras, actuaciones o la creación de servicios comunes llevadas a cabo o acordadas conforme a lo establecido en la presente Ley, teniendo derecho a que la comunidad le resarza de los daños y perjuicios ocasionados.

 • Permitir la entrada en su piso o local a los efectos prevenidos en los tres apartados anteriores.

 • Contribuir, con arreglo a la cuota de participación fijada en el título o a lo especialmente establecido, a los gastos generales para el adecuado sostenimiento del inmueble, sus servicios, cargas y responsabilidades que no sean susceptibles de individualización (…).

 • Contribuir, con arreglo a su respectiva cuota de participación, a la dotación del fondo de reserva que existirá en la comunidad de propietarios para atender las obras de conservación, de reparación y de rehabilitación de la finca, así como la realización de las obras de accesibilidad recogidas en el artículo Diez.1.b) de esta Ley (…).

 • Observar la diligencia debida en el uso del inmueble y en sus relaciones con los demás titulares y responder ante éstos de las infracciones cometidas y de los daños causados.

 • Comunicar a quien ejerza las funciones de secretario de la comunidad, por cualquier medio que permita tener constancia de su recepción, el domicilio en España a efectos de citaciones y notificaciones de toda índole relacionadas con la comunidad. En defecto de esta comunicación se tendrá por domicilio para citaciones y notificaciones el piso o local perteneciente a la comunidad, surtiendo plenos efectos jurídicos las entregadas al ocupante del mismo (…).

 • Comunicar a quien ejerza las funciones de secretario de la comunidad, por cualquier medio que permita tener constancia de su recepción, el cambio de titularidad de la vivienda o local (...)."

Queremos hacer especial referencia a las actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

Por ejemplo: escuchar música a alto volumen, desempeñar actividades comerciales no permitidas, etc. Este tipo de actividades aparecen mencionadas en el artículo 7.2 de la Ley:

"Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas."

¿Qué hacer cuando se están desarrollando actividades molestas en nuestra Comunidad?

Si se están produciendo este tipo de actividades en nuestra Comunidad, es lógico que nos preguntemos cómo actuar.

Vamos a explicar qué pasos deberemos seguir para tener éxito en nuestro propósito.

El primer paso sería, como es lógico, intentar un acuerdo amistoso con el vecino implicado.

Deberemos comunicarnos con dicha persona y explicarle qué situación nos está causando problemas.

Sin embargo, este tipo de actuación amistosa no siempre obtiene sus frutos y el vecino molesto continúa con sus actividades.

En tales casos, deberemos ponerlo en en conocimiento del Presidente de la Comunidad, el cual requerirá al vecino molesto para que cese en sus actividades.

Si a pesar de ello la conducta continúa, el Presidente, previa autorización de la Junta de propietarios, podrá iniciar una acción de cesación a través de un juicio ordinario.

La sanción por este tipo de casos puede suponer la privación del uso de la vivienda o local por un periodo máximo de 3 años.

 Queremos recordar que los Administradores de Fincas estamos aquí para orientar y guiar a los vecinos en todas las situaciones del día a día, por lo que no debe dudar en llamarnos si tiene alguna duda sobre esta u otras cuestiones.

Nuestro Despacho de Zaragoza, que cuenta con profesionales experimentados, está a su disposición en todo momento.


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